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Envases

En la UE cada vez hay más residuos de envases. La nueva normativa de la UE abordará este problema, armonizando las normas en todos los Estados miembros e impulsando la economía circular.

Cada vez más envases

La legislación de la UE sobre envases lleva en vigor desde la década de 1990. Sin embargo, a pesar de las medidas y del empeño en reducir los envases, en la UE cada vez hay más residuos de envases, en especial debido al aumento en los últimos años de las compras en línea y las entregas a domicilio, así como del consumo sobre la marcha (on-the-go).

Las últimas cifras publicadas por Eurostat muestran que en 2021 cada persona europea generó de media más de 188 kg de residuos de envases. Desde cajas de cartón procedentes de compras en línea o envoltorios de plástico o aluminio hasta vasos de café para llevar y cápsulas de bebidas, entre otras muchas cosas: cada persona europea tira medio kilo de envases cada día, a menudo inmediatamente después de la compra.

En 2021, los países de la UE generaron 84 millones de toneladas de residuos de envases, un 24 % más que en 2010.

Si no se toman medidas, los residuos de envases podrían aumentar otro 19 % de aquí a 2030. En los últimos años, la cantidad de envases ha crecido más rápidamente que la economía y la población de la UE.

Una brecha cada vez mayor entre la tasa de residuos generados y la de su reciclado

Si bien la tasa de reciclado en la UE ha aumentado en un 23 % en comparación con 2010, no ha sido lo suficiente en comparación con la de los residuos de envases generados. Los datos muestran una brecha entre el crecimiento de los residuos generados y el de los reciclados.

Formato texto

Gráfico lineal en el que se muestran el aumento, entre 2010 y 2021, de residuos de envases generados y el de los reciclados, en kilogramos per cápita. Hasta 2017, el aumento en el volumen de envases reciclados crecía casi al mismo ritmo que el volumen de residuos generados. Desde entonces, las líneas han divergido porque el volumen de envases reciclados no ha aumentado tanto como el volumen de envases generados.

Un informe reciente publicado por la Comisión Europea reveló que muchos Estados miembros tienen dificultades para cumplir los objetivos de reciclado de la UE, y los envases no reciclables son una de las razones. Un envase no es reciclable cuando no se puede recoger por separado o clasificar adecuadamente, cuando faltan la infraestructura y los procesos de reciclado o cuando estos son ineficientes.

El papel y el cartón ocupan el primer lugar entre los materiales de residuos de envases

Los materiales de residuos de envases más comunes son el papel y el cartón, con 34 millones de toneladas del total de residuos de envases generados en 2021.

Formato texto

Gráfico circular en el que se muestra las proporciones de materiales de residuos de envases en 2021:

  • papel y cartón: 40 %;
  • plástico: 19 %;
  • vidrio: 19 %;
  • madera: 17 %;
  • metal: 5 %.

Impacto medioambiental de los envases

Los envases facilitan el transporte y la protección de las mercancías; sin embargo, tanto la producción de los envases como sus residuos tienen grandes repercusiones en el medio ambiente.

Unos árboles y una pila de papeles.

Uso de los recursos naturales

El 50 % del papel utilizado en la UE se destina a los envases.

Una botella de plástico flotando en el mar.

Contaminación

Casi la mitad de la basura marina son envases, que también contaminan el suelo y la tierra.

Una nube en la que está escrito CO<sub>2</sub> y flechas que apuntan hacia abajo.

Cambio climático

Las emisiones de CO2 de los envases equivalen a las emisiones de un país de la UE de un tamaño entre pequeño y mediano.

Nuevas normas de la UE relativas a los envases y los residuos de envases

En noviembre de 2022, la Comisión Europea propuso una revisión de la legislación de la UE sobre envases y residuos de envases. Los objetivos de la propuesta son:

  • reducir la generación de residuos de envases,
  • fomentar una economía circular para los envases de forma rentable,
  • armonizar las normas de envases en toda la UE.

La propuesta contribuirá a los objetivos del Pacto Verde Europeo y su Plan de Acción para la Economía Circular. Sustituirá a la Directiva relativa a los envases y residuos de envases de 1994 y la transformará en un reglamento, lo que implica que dichas normas serán directamente aplicables en todos los Estados miembros sin la necesidad de transponerlas al Derecho nacional.

Las normas propuestas crearán nuevos empleos y oportunidades de negocio. El sector de los envases, incluidas tanto las operaciones de producción como de gestión de residuos, genera en la actualidad un volumen de negocios total de 370 000 millones de euros en la UE. Con la nueva normativa, el sector de los envases desempeñará un papel más importante en la transformación de la UE en una economía más limpia, sostenible y circular, en consonancia con el Pacto Verde Europeo.

En diciembre de 2023, los 27 Estados miembros de la UE alcanzaron un acuerdo sobre la posición del Consejo para las negociaciones con el Parlamento Europeo en torno a la propuesta.

El Consejo y el Parlamento Europeo deben llegar a un acuerdo sobre la forma final del texto antes de que este pueda convertirse en un acto jurídico de la UE.

Evitar, reutilizar, reciclar

El principal objetivo de la UE es, en primer lugar, evitar el uso de envases; si esto no es posible, los envases se deben reutilizar, reciclar o valorizar energéticamente.

Orden de prioridad de la UE en materia de residuos

La jerarquía de residuos de la UE se presenta en forma de pirámide invertida: la opción más preferible es evitar el uso de los envases, seguida de la reutilización, el reciclado, la valorización energética y la eliminación, que es la menos preferible.

Las normas abarcarán todos los envases, con independencia del material del que estén hechos, y todos los residuos de envases, sin tener en cuenta su procedencia (ya sea la industria, otros sectores manufactureros, el comercio minorista o los hogares).

Reducir los residuos de envases

Las nuevas medidas incluyen objetivos para reducir los residuos de envases respecto a las cantidades de 2018 en:

  • un 5 % para 2030,
  • un 10 % para 2035,
  • un 15 % para 2040.

Los objetivos se aplicarán per cápita por Estado miembro.

Para alcanzar estos objetivos, las nuevas normas:

  • prohibirán determinados tipos de envases de un solo uso,
  • reducirán al mínimo el material de envase,
  • aumentarán la reutilización de los envases.

Envases de un solo uso

Se prohibirán determinados tipos de envases de un solo uso, como los destinados a productos consumidos directamente en restaurantes y cafés, las bolsitas para condimentos, los vasos y platos desechables, los envases en miniatura de un solo uso para artículos de aseo en hoteles y los envases de plástico de un solo uso para frutas y hortalizas frescas.

Reducir al mínimo el material de envase

Las empresas deberán reducir todo lo posible la cantidad de material necesario para los envases, evitando, por ejemplo, dobles paredes y falsos fondos, así como paquetes desproporcionadamente grandes para transportar productos pequeños. El objetivo es evitar todo embalaje que sea innecesario y el desperdicio de recursos.

Reutilizar, recargar y devolver

Los consumidores deben poder reutilizar, recargar y devolver los envases. La propuesta establece objetivos para varios sectores y formatos de envases, con el fin de que los usuarios finales puedan reutilizar sus propios recipientes y recargarlos, incluidos los productos para llevar.

Promoción de la economía circular

El objetivo de la propuesta es hacer que de aquí a 2030 todos los envases en el mercado de la UE sean reciclables de una manera económicamente viable.

Objetivos de reciclado

Se mantendrán los objetivos de reciclado para 2025 y 2030 establecidos en la actual Directiva de la UE para todos los materiales principales de envases. Los Estados miembros podrán posponer hasta cinco años la consecución de los objetivos.

Tipo de envase de aquí a 2025 de aquí a 2030
Todos los envases65 %70 %
Papel y cartón75 %85 %
Vidrio70 %75 %
Plástico50 %55 %
Madera25 %30 %

Para alcanzar estos objetivos, las nuevas normas:

  • velarán por que todos los envases sean reciclables,
  • aumentarán el uso de plástico reciclado,
  • requerirán un etiquetado más claro,
  • garantizarán la recogida de algunos recipientes de un solo uso.

Plástico reciclado

A partir del 1 de enero de 2030, los envases de plástico deberán contener una determinada cantidad mínima de plástico reciclado, a fin de incrementar su uso.

Etiquetas para la clasificación

Las nuevas normas de etiquetado facilitarán a los consumidores la clasificación de los residuos de envases de diferentes tipos, la detección de residuos compostables y la visualización del contenido reciclado presente en los residuos de envases. Esto fomentará el reciclado y la recuperación de los materiales, impulsará la economía circular y, en consecuencia, reducirá la presión sobre el uso de materiales fabricados con materias primas.

Recogida de recipientes de un solo uso

Las nuevas normas exigen a los Estados miembros la creación de sistemas de depósito y devolución para determinados recipientes de un solo uso. Los Estados miembros garantizarán, de aquí a 2029, la recogida separada de al menos un 90 % anual de las botellas de plástico de un solo uso y de los recipientes metálicos de un solo uso para bebidas.

Otras disposiciones

Las nuevas normas también abordarán la seguridad de los materiales de envases, con el objetivo de eliminar progresivamente las sustancias más nocivas utilizadas.

Asimismo, contienen disposiciones sobre la responsabilidad ampliada del productor y la contratación pública ecológica.

¿Qué cambiará para los consumidores?

Si los colegisladores llegan a un acuerdo respecto a la propuesta y esta se convierte en un acto jurídico de la UE, los cambios en el diseño de los envases y en la gestión de residuos serán visibles para los consumidores. ¿Cómo?

He aquí algunos ejemplos:

Un envase de leche que tiene el mismo símbolo de reciclado que el contenedor de reciclado.

Los productos llevarán etiquetas que indicarán claramente en qué contenedor deben ir.

Una lupa que muestra la lista de materiales de los que está hecho un vaso de café para llevar.

En la etiqueta se enumerarán los materiales utilizados al fabricar el envase.

Un bote de champú recargable que se rellena con un contenedor de champú más grande.

Los hoteles utilizarán recipientes recargables para los productos de aseo.

Un recipiente recargable de comida para llevar.

Los consumidores utilizarán recipientes reutilizables al comprar artículos para llevar.

Una hamburguesa que se introduce en un recipiente más grande de lo necesario.

Los envases se reducirán al mínimo para evitar el despilfarro innecesario de recursos.

Una lata que se tira a un contenedor para su devolución.

Se crearán sistemas de depósito y devolución para algunos recipientes de un solo uso.

Última revisión: 16 de diciembre de 2024